PERIODONCIA

Conforme avanza la enfermedad se destruye más tejido y hueso, y los dientes comienzan a mover hasta que se pierden. Algunos síntomas de la enfermedad son:

  • Sangrado al cepillarse o al usar el hilo dental.

  • Encías que dejan al descubierto las raíces de los dientes.

  • Encías enrojecidas, agrandadas y fácilmente móviles.

  • Dientes móviles y que se empiezan a separar.

  • Pus entre la encía y el diente.

  • Mal aliento persistente.

  • Cambios en la posición de la mordida de los dientes.

  • Cambios en la configuración de las prótesis removibles.

  • Incremento de espacio entre los dientes.

  • Sensibilidad a comer o beber líquidos fríos, calientes o dulces.

También es posible tener la enfermedad periodontal sin notar ninguno de estos síntomas. Por eso es importante solicitar un examen periodontal.

La periodoncia también se encarga de corregir malformaciones en la encía (crecimientos de la encía por medicación, pérdida de encía (recesiones gingivales) para piercings, cepillado traumático o enfermedad gingival y también de regenerar hueso perdido en ciertos defectos óseos.